Cómo redecorar tu casa como se lo merece.

Seguramente el tiempo que hemos pasado en casa nos ha ayudado a mejorar ciertos hábitos de nuestra vida personal: preparamos recetas nuevas casi diariamente, leemos tantos libros como nos lo permite la luz del sol, el ejercicio se vuelve cada vez más constante y nos tomamos más tiempo para la rutina de skincare; pero rara vez nos preocupamos por el espacio que nos lo permite, ese lugar que nos protege del ambiente, del sol, la contaminación y hoy día: del temido virus.

Todos sabemos de memoria la lista de cosas por hacer en cada una de nuestras habitaciones. Puede ser una capa de pintura, adornos para la sala de estar, cambiar tapetes o alfombras, comprar floreros de cierto tipo o colgar algunos portarretratos para darle un toque personal al estudio. Sea lo que sea que necesite tu hogar es momento para dárselo como agradecimiento a su cálido y desinteresado refugio.

Actualmente pasamos más tiempo en casa y aunque tenemos claro que no será para siempre, lo más probable es que aún cuando regresemos a nuestras oficinas o corporativos, seguiremos teniendo días de home office como medida de seguridad; es importante crear un hábito constante de cuidado para nuestro ambiente.

No hay cambios pequeños, cada uno de los detalles que le agregues a tu espacio harán la diferencia, comienza eligiendo objetos que te gustaría ver diario, que puedas intervenir según la temporada y que reflejen tu personalidad. Prueba con piezas divertidas y muy originales que resalten entre las demás.

Un ramo de nuestras flores favoritas o una planta tupida siempre nos hacen sentir más tranquilos, adornan de forma natural, limpian el aire, nos reconfortan con sus colores vivos y llenan las habitaciones de olores dulces que nos envuelven. No deberíamos dejar un solo espacio sin sus virtudes y mucho menos de perdernos su florecer.

El baño es –injustamente- uno de los espacios a los que menos atención le prestamos, y es momento de hacerlo. Es ahí donde nos maquillamos, peinamos, aplicamos mascarillas, exfoliamos nuestras manos y cepillamos nuestros dientes, todo eso sin mencionar el sagrado ritual del aseo personal, ¿por qué no embellecerlo? Hay muchos accesorios que a demás de adornar también son funcionales y otros que nos sirven para relajarnos, llámense velas, canastas,  o espejos.

El comedor es el mejor de los lugares para reunir a la familia y amigos -o eso haremos cuando nos sea posible-, por eso hay que prestarle muchísima atención. Añadir elementos que protagonicen tu servicio son cosas que se agradecen, jugar con texturas, colores y metales pueden no solo adornar sino también ser un excelente tema de conversación. Inténtalo.

Sea cual sea el cambio que quieras realizar recuerda hacerlo con todo tu cariño, con todas tus buenas vibras y con la intención de siempre disfrutarlo al máximo, ya sea solos o acompañados.

Por Alberto Muñoz para @marieclaire_la

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