¿Qué creen que pasaría si convocaras a todos los hombres que conoces a eliminar uno de los estereotipos más comunes del machismo? No, no hablo de llevar bolsa de mano, usar maquillaje, llevar algo de color rosa, cruzar las piernas al sentarse, hablar de sus sentimientos o expresar afecto en público, hablo de algo más complicado: pintarse las uñas.
Culturalmente el hombre siempre ha buscado embellecerse, adornarse & llamar la atención de múltiples maneras con fines jerárquicos, reproductivos o religiosos, pero hoy en día muchos de estos atavíos son mal vistos por una sociedad que relaciona todo lo estético con lo femenino & no es que esté mal, simplemente se ha encasillado la belleza en un rubro en el que un macho pelo en pecho lomo plateado no podría figurar.

Los tiempos cambian & también nuestra percepción del mundo, así que para probar que aquí no hay machitos, hice un experimento: le pedí a tantos hombres como pude que se tomaran una selfie con las uñas pintadas & me la enviaran; no era necesario usar barnices de colores, podían hacerlo con plumones, corrector líquido, marca textos, pintura acrílica o lo que se les ocurriera. Mi intención era saber cuántos de ellos estaban dispuestos a hacerlo sin protestar & debo decir que estoy muy sorprendido.
Tuve todo tipo de respuestas, desde «sí dame un rato», «no tengo barniz pero deja ver qué se me ocurre», hasta «ahorita le digo a mi hermana/novia/prima/hija que me las pinte», pero la que más me sorprendió fue: «no creo que los hombres deban pintarse las uñas«. ¿Pooor? ¿En pleno siglo XXI crees que eso te haría sentir inferior o ridiculizado? Porque yo creo que cada uno de los hombres que me envió su fotografía se sienten guapos & 100% seguros de lo que son & de lo que valen.
Lamentablemente muchos todavía crecieron con Pedro Infante como su figura heteronormativa de macho mexicano & no fueron capaces de crear un criterio propio donde el hombre puede actuar de forma responsable, libre & educada.
¡Gracias, televisión a color!

A mí como a muchos de mis amigos, compañeros & familiares nos educaron como machos. Nos enseñaron a evitar hacer «cosas de viejas«, nos prohibieron «actuar como niña» o «parecer mujer«, pero admiro que cada vez más hombres decidan comulgar con un ejemplo distinto, uno que nos eduque a actuar por igual, a sentirnos orgullosos de lo que somos & a respetar los gustos & preferencias de los demás.
Ser felices no nos hace menos hombres, usar aretes, faldas o pelucas no nos descompleta, vestir rosa no nos feminiza & pintarnos las uñas definitivamente no nos duele.
Gracias a todos por sus fotografías, por su buena intención & por adornar este artículo con esas uñas tan bonitas. Los quiero a todos & cada uno de ustedes.

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