¡Amárrame! Los mil & un usos de las mascadas.

Él no es precisamente el hombre de tus sueños. Aún entre sus encantos & buenos modos, no ha desperdiciado -jamás, si soy honesto- un sólo momento para lastimar a quien se atreva a pretender su afecto.
De su padre heredó el mal carácter, la villanía & su nula capacidad de moderar los sentimientos, de su madre sólo el cinismo. Un completo rufián, si me preguntan.
Lo que este caballero no sabía es que, un día, tendría que saldar la deuda & que su instinto de supervivencia sería más importante que su deseo de control o poder.
Las cartas están sobre la mesa, su accesorio favorito está en su contra. Si sobrevive significa que él ganó.

Las mascadas son un elemento que, continuamente, se ven relacionadas con lo delicado, lo sutil &, en el cuello de un hombre, con lo -mal llamado- femenino, pero ¿no viene a su mente algún personaje, super refinado, usando un pañuelo con bata de seda & pipa en mano, caminando por su mansión? Este fue un estereotipo que, hasta hace algunas décadas, era el aspiracional de muchos.

Pese de su connotación tan fina, este adorno es usado para una de las prácticas sexuales, que más impulso e interés está teniendo en la actualidad: el bondage; & aunque ya hemos hablado de este fetiche en artículos pasados, podemos recordar que este arte de anudar & someter, también puede complementarse con un juego de roles. Ya saben, para hacerlo más interesante.

Cada pareja, trieja o polícula (revisar aquí si no saben lo que significa) es libre de elegir los personajes a interpretar, pueden ser tan simples, complejos, dulces o tenebrosos como lo deseen, pero hay cosas que siempre se deben considerar:


-Para prevenir accidentes, los principiantes no deben usar sogas, cables o elementos muy ásperos.
-En caso de emergencia siempre se debe tener tijeras a la mano, en caso de necesitar desatar a alguien de forma rápida (esto tiene más sentido cuando vives en la telúrica CDMX)
-Delimitar el umbral del dolor de cada uno no sólo es un buen inicio, también es necesario.
-Con lo anterior también se habla de límites: qué sí & qué no.
-Evitar hacerlo bajo los efectos del alcohol o drogas.
-Asegurarse, constantemente, que el sumiso esté bien & nunca dejarlo solo.
-Se habla mucho de «palabras clave», pero también puede ser un gesto, una mueca o una señal con las manos.

& de una vez desmintamos esta parafilia: no es para desviados, no es para pervertidos, las personas que practican la sumisión no son violentas o abusivas y que seas sumiso, durante la práctica, no significa que lo seas en tu vida cotidiana.

El encierro nos obligó a vestir de forma más cómoda, casual o por lo menos menos accesorizada, pero nunca está de más usar un detalle que destaque tu look o le de un poco de variedad a tu vida sexual.

Atrévete a cobrar venganza, digo ¿qué?

Producción: BYMYOWN
Fotografía: Alberto Muñoz
Modelo: Iván Rangel
Locación: Moonshen

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