¿Qué pasaría si, -por un momento- pudieras ver & disfrutar lo que resultaría oro puro para un voyerista? ¿Qué tan excitado te encontrarías entonces? ¿Lograrías disfrutar del espectáculo? Este shooting pretende mostrarte lo placentero, erótico & siniestro que es el voyeur, pero de forma legal & consensuada (aclaro).
«There’s a spy by my window, I know it’s you. You like to keep an eye on me I know you like to keep an eye on me«.
Spy – Shakira
El voyerismo es un patrón de comportamiento sexual atípico (entiéndase como prácticas poco comunes, ilegales en algunas partes del mundo o no del todo aceptadas), cuya traducción literal es “el que ve”, o como diríamos en países hispano hablantes: el mirón.




El placer de esta praxis radica en observar a alguien(es) en un momento íntimo o privado de forma clandestina, ya sea en espacios públicos, baños, vestidores, a través de una ventana & otros varios. Actualmente hay hoteles que fomentan el voyerismo, donde las puertas de las habitaciones permanecen abiertas por si algún curioso quiere dar un simple vistazo o integrarse a la dinámica sexual (tema aparte).
Existen distintas formas de practicarlo, grados de riesgo & también muchos artilugios que buscan facilitar la experiencia: binoculares, glory holes, espacios entre puertas, espejos, cámaras ocultas, etc., aunque estos son sólo los más comunes & rudimentarios.




¿Qué resulta tan placentero del sólo mirar, cuando se podría participar en el acto?
-La adrenalina que provoca la posibilidad de ser atrapado o expuesto.
-La falta de control que se tiene ante la situación hace que se disfrute cada segundo como si fuera el último (porque sí podría serlo).
-Saberse más inteligentes que las personas a las que miran & saberse capaces de atropellar su privacidad.
-Es común que los voyeristas se masturben mientras disfrutan de la función, por lo que la satisfacción se multiplica.
-La mayoría de quienes practican el voyerismo son personas solitarias, con dificultad para iniciar o mantener relaciones sociales & por ende, gozar de estos encuentros por su cuenta.
Muchas veces no son vivencias propias, sino fotografías o videos que alguien más obtuvo, así que pueden diversificar & proveerse de más experiencias.




Como fotógrafo me considero un voyerista experimentado: me complace ser partícipe de la intimidad de mis modelos, busco las mejores escenas & satisfago mis necesidades con imágenes, siempre a una distancia considerable, ocultando mi rostro detrás de la cámara & pasando casi desapercibido. ¿Quién lo diría?
Pero tenemos que dejar claros algunos puntos: aunque la excitación & el placer son genuinos, el espiar a una persona -ya sea con fines sexuales -o sin ellos- es ilegal. Invadir la privacidad de alguien que no te ha dado su consentimiento es penado & aunque en México no hay una leyes que sancionen específicamente estos comportamientos: sí hay penas por acoso & distribución de pornografía. Como consejo: piénsalo dos veces.
Producción: BYMYOWN.ME
Fotografía & texto: Alberto Muñoz
Modelos: Adamm & Antu

Deja un comentario