¿Cuál es tu relación con la desnudez? ¿Cómo la definirías? ¿Le tienes miedo? ¿La deseas? ¿La evitas? ¿Qué pasa por tu mente cuando alguien la menciona? ¿Piensas de inmediato en tus defectos físicos o simplemente te dispones a quitarte la ropa? & aún más importante: ¿te sientes cómodo en tu propia piel?
En la actualidad, & muy a pesar de todos los movimientos body positive, seguimos sexualizando & escondiendo nuestro cuerpo, delegándolo al morbo, al pecado o la vergüenza, cuidándolo por compromiso & acariciándolo sólo si alguien más nos lo provoca; pero hoy quiero incitarte a hacer algo más que eso: disfrutarlo.


«No tengo que explicarte mi cuerpo & razón, no voy a molestarme. No tengo que explicarte. Soy una obra de arte«
Obra de Arte – Carla Morrison
Es complicado enfrentarnos a una realidad en la que incluso en nuestra más pura intimidad, somos parte de una sociedad que nos reprime, limita, cubre & también juzga. Tenemos acumuladas & tan memorizadas las expectativas sociales que le tenemos aversión a la desnudez. Crecemos aprendiendo que la piel expuesta es símbolo de lujuria, mal gusto & motivo de burla. Nos enseñaron a comparar, a competir & a subestimar; pero aún estamos a tiempo de desaprender & de (re)construir, aunque sea poquito & por pedazos.


Despojarnos de las ropas libera al cuerpo de elásticos, fricción & constante presión, porque a menos que uses batas amplias todo el día, siempre tenemos marcas de costuras, ataduras o resortes. Además le permite al cutis respirar & absorber de mejor manera las propiedades del sol, promueve la correcta producción de melanina & muchos dicen que ayuda a bajar de peso, pero eso será cosa de probar.
El cuerpo adquiere distintas connotaciones según la época & el momento histórico, pero en este preciso período de la historia, preguntémonos: en realidad ¿nos desnudamos o nos vestimos? Hay quienes afirman que, aunque la vestimenta es un instrumento al que el hombre -entiéndase como “humanidad”- ha recurrido para protegerse del medio ambiente & que le ha servido para escalar socialmente, no debería ser una obligación sino una elección personal & que lo normal sería olvidarnos por completo de todo aquello que cubra o adorne la piel.


Actualmente existen poblados donde se practica el “nudismo” como un estilo de vida & funciona muy bien, pero aunque sea un poco radical ¿no es así cómo todo comenzó? Back to the basic, dicen por ahí.
Del otro lado tenemos a quienes consideran que permanecer desnudos debería ser momentáneo & efímero; experimentarlo como una liberación de las ataduras sociales & como un acto de rebeldía, es decir: asistir a una playa nudista o participar en recreos al aire libre como paseos en bicicletas, marchas o ser parte de fotografías masivas ocasionalmente; vivir la experiencia por unas cuantas horas o días -en el mejor de los casos- & continuar con la rutina, sabiendo que lograron exponerse frente a decenas, cientos o miles de personas & no se murieron con las ganas. Un poco más soft, el asunto ¿no?


La desnudez nos vuelve vulnerables, nos devuelve al estado animal & nos obliga a mimetizarnos con la naturaleza, pero contrario a lo que se podría pensar: el nudismo no tiene relación con el deseo sexual. La necesidad de satisfacer nuestros instintos sexuales no requiere de carne expuesta, sino de erotismo, atracción, hormonas, gustos adquiridos, carencias & otros artilugios. La idea de que lo prohibido -léase “cubierto por un pedazo de tela”- es lo más placentero, es un discurso que hemos aprendido & replicado desde la moralidad & con el tiempo le hemos sumado mentiras cómo los valores, el romanticismo, la dignidad & el pudor.
Encontrarnos en paz con nosotros mismos, sentirnos a salvo junto a un igual & mirar sin juzgar, es difícil aún con la ropa puesta. El hombre moderno no está preparado para despojarse de las bondades del vestir ni piensa, si quiera, en reducirse a un mismo estrato social, pero si tú eres afortunado & te atreves, podrás encontrar un espacio para conocer, reconocer, practicar, abrazar & adorar tu desnudez.


& por si se lo preguntabas: para mí el estar desnudo va más allá de un derecho, un poema, una ilusión o un ideal. Desde donde yo lo veo, estar desnudo no es más que un estado que te permitirte complacerte con nuevas sensaciones, nuevos roces & nuevos tipos de calidez. La desnudez es capaz de mostrarte tan crudo, tan honesto & tan humano que, todo aquel que logra gozarlo, comienza a quererse cada vez más & más. Yo lo estoy haciendo.
Producción: @bymyown.me
Fotografía & texto: @alh_mnz
Cuidado editorial & modelo: @jezquel_c
Modelo: @fuzz_valentine

Deja un comentario